lunes, 18 de julio de 2011

Klingos ||

La historia de Frawell comienza en la primera edad del mundo...
Abrí los ojos pero la luz me cegaba y no tuve más remedio que cerrarlos de nuevo. Intenté moverme pero mi cuerpo no respondía. Pasó el tiempo, no se cuanto, pero finalmente con otro gran esfuerzo conseguí mover la cabeza. Abrí de nuevo los ojos. Ahora que la luz no me llegaba de frente el dolor no me asaltó. Lo único que pude ver fue una gran extensión de dhewa. Me di cuenta de que estaba en ella, la sentí y mi cuerpo fue despertando poco a poco. Pero el esfuerzo fue demasiado grande y lo último que recordaba haber visto cuando desperté era una figura que parecía humana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario